domingo, 20 de noviembre de 2011

que es el porfiriato?

El porfiriato o porfirismo1 es el período de 34 años en el que el ejercicio del poder en México estuvo bajo control de Porfirio Díaz. Este período comprende de 1876 (al término del gobierno de Sebastián Lerdo de Tejada) a mayo de 1911, cuando Díaz renunció a la presidencia por la Revolución encabezada por Francisco I. MaderoFrancisco VillaEmiliano Zapata y los hermanos Flores Magón. Durante el gobierno del general Porfirio Díaz se dio un giro en la actividad política nacional, puesto que logró de una vez por todas, a diferencia de los años anteriores, controlar de manera efectiva al Ejército. El Porfiriato también fue un periodo que provocó grandes desigualdades entre la población mexicana; pues la estabilidad económica y política generada en esos momentos soló beneficio a un pequeño grupo y ademas de la supresión de numerosas libertades civiles de la época.
Presintiendo que el presidente Lerdo de Tejada intentaría reelegirse, Porfirio Díaz volvió a levantarse en armas. Formado en la guerra de Reforma y durante la intervención francesa, Díaz gozaba de gran prestigio entre los militares y de renombre en los círculos políticos del país. Con el triunfo del Plan de Tuxtepec, el cual lo llevó a la Presidencia de México para gobernar el periodo que comprende de 1876 a 1911 con un breve intermedio durante el gobierno de Manuel González.
En los 31 años del Porfiriato se construyeron en México más de 19 000 kilómetros de vías férreas con la inversión extranjera; el país quedó comunicado por la red telegráfica; se realizaron inversiones de capital extranjero y se impulsó la industria nacional.
La primera fase del porfiriato terminó con la entrada de Yves Limantour en Hacienda en 1893. Este periodo se caracterizó por el auge de las compañías enajenadoras de terrenos comunes baldíos, la modifcación de la Constitución de 1857, que dió paso a las reelecciones y la aprobación de la ley que otorgaba la gran explotación minera a los capitales de EUA y Gran Bretaña. Limantour, tras la crisis de 1892, abrió el país a la inversión extranjera y promovió la creación de nuevas industrias. La corrupción, el fraude electoral y la represión fueron la propuesta de la administración Díaz a las tensiones sociales, nacidas del contraste entre una oligarquía poderosa que controlaba los resortes económicos y políticos frente a 12 millones de personas ligadas a la tierra. La crisis de 1907 y las luchas en el seno del gobierno favorecieron el inicio de la revoliución mexicana, dirigida por Madero.2
A partir de 1893 se sanearon las finanzas, se mejoró el crédito nacional y se alcanzó gran confianza en el exterior, y se organizó el sistema bancario, que se invalidó durante la década de 1940, en el gobierno de Lázaro Cárdenas del Río.
En este periodo se continuó el esfuerzo iniciado con Manuel González por superar la educación en todos sus niveles; hombres de la talla deJoaquín BarandaEzequiel ChávezEnrique C. RébsamenIgnacio Manuel Altamirano y Justo Sierra Méndez le dieron lustre a este proceso que incluyó desde los jardines de niños hasta la educación superior, pasando por la formación de maestros.
Aunque Porfirio Díaz reiteraba que ya el país se encontraba listo para la democracia, realmente nunca quiso dejar el poder y en 1910, a la edad de 80 años, presentó su candidatura para una nueva reelección, la cual fue rechazada por el público obrero. Ante estos hechos, Francisco I. Madero convocó a la rebelión, la cual surgió el 20 de noviembre de ese año, y terminó con la entrada triunfal a la ciudad, derrotando al dictador.
Chihuahua fue el principal escenario de las derrotas porfiristas ya que Pancho Villa y Pascual Orozco conquistaron Ciudad GuerreroMal Paso, venció en la batalla de Casas GrandesChihuahua y la toma de Ciudad Juárez, por el Sur, Emiliano Zapata al frente de sus tropas campesinas, amagaban la capital y derrotaron en Cuautla el 5to. Regimiento de Oro (el mejor batallón del ejército federal) aunque irrelevantes en el plano militar, fueron las batallas que facilitaron el camino de los revolucionarios hacia la victoria contra la dictadura. Habiendo tenido esos fracasos en el terreno militar y otros en el plano de las negociaciones, Díaz prefirió renunciar a la presidencia y abandonó el país en mayo de 1911.

avances tecnologicos

La industrialización en México inicia en el Porfiriato , en 1880 se inicio el proceso de la expansión económica con la construcción de ferrocarriles financiados por inversiones extranjeras que también facilitaron el acondicionamiento de los puertos , la explotación de las minas, operaciones de establecimientos bancarios, transportes y grandes casas de comercio.
Las transformaciones económicas durante el Porfiriato.
Los recursos naturales y la inversión extranjera
Durante el porfiriato en México el sistema económico capitalista, mediante la inversión de capital y tecnología aportada por empresarios extranjeros cuyo interés radicaba en aprovechar la riqueza de recursos naturales en nuestro país , y la mano de obra barata que no podían encontrar en sus respectivas naciones. Por ser un país con una gran diversidad de recursos naturales , tanto agrícolas como mineros y petrolíferos, resultaba muy atractivo para los países industrializados, en el marco de la competencia política y económica que en esos años se daba entre las potencias por el dominio del mundo.
El crecimiento económico en México de esa época se ha considerado como “crecimiento hacia fuera”por que todas las ramas de producción de mayor desarrollo, como la industria de extracción y la agricultura de productos tropicales estuvieron sujetas a las necesidades del exterior, ya que surtían de materia prima a la industria extranjera, mientras quedaba relegado el sector productivo dedicado al consumo interno.
La penetración del capital extranjero pudo ser posible por las facilidades y concesiones que otorgó el gobierno mexicano a los empresarios interesados en adquirir tierras para explotarlas . Los capitales provenían de Estados Unidos, Francia, Inglaterra y Alemania, países cuyos empresarios se inclinaron por diferentes áreas de la economía.
Con el porfirismo dio comienzo el proceso de formación de la infraestructura modernas de transportes , que permitió el desarrollo del comercio y la comunicación entre regiones, sobre todo en las regiones del norte del país, que antes habían permanecido aisladas del centro . El desarrollo de las vías de comunicación consistían en tres aspectos:
  • La construcción de una extensa red ferroviaria nacional

  • La realización de mejoras en los puertos marítimos..

  • La ampliación de comunicaciones telegráficas y telefónicas

  • De esas tres grandes realizaciones , fue el sistema ferroviario el más importante pues, considerado en el siglo XIX como sinónimo de progreso, desde tiempos de Santa Anna había sido una de las mas grandes metas de los gobiernos mexicanos, y constituyó uno de los más significativos avances de infraestructura de comunicaciones creada en el porfiriato.
    Desde el gobierno de Benito Juárez se había iniciado la construcción de vías ferroviarias en México ; el primer ferrocarril fue el de México a Veracruz y se llamó Ferrocarril Mexicano. Durante el Porfiriato el establecimiento de relaciones comerciales con Estados Unidos y la industrialización del país hicieron impredecible el sistema de transporte rápido y eficaz; el ferrocarril era la solución ideal en esa época.
    Se concedieron grandes facilidades a las compañías ferrocarrileras extranjeras, especialmente francesas y estadounidenses para la construcción de ejes ferroviarios .
    En 1888 se estableció la línea ferroviaria para unir México con Nuevo Laredo, conocida como el ferrocarril nacional. Durante el resto del porfiriato se construyó el Ferrocarril del pacífico , que iba de México a nogales.
    Los ferrocarriles contribuyeron a mejorar la situación económica de las regiones por donde pasaban y mejoraron sensiblemente el comercio.
    Para establecer los ferrocarriles se recurrió nuevamente al despojo de tierras.
    En 1907 surgió la compañía de Ferrocarriles Nacionales de México y el gobierno fue tomado en sus manos el control de este medio de transporte, para 1910 los ferrocarriles ya estaban en manos del gobierno mexicano.
    El telégrafo se introdujo a México desde el año de 1849 en que se otorgo una concesión a un empresario extranjero para tender una primera línea que comunicaría la capital con el puerto de Veracruz. A partir de entonces, se extendió la red telegráfica entre varias ciudades del centro del país, pero fue en el porfiriato cuando alcanzó un crecimiento mucho mayor; en 1878 el gobierno creo la Dirección General de Telégrafos y contrató a una empresa estadounidense, la Mexican Telegraph, para tender un cable submarino que permitiera la comunicación entre los dos países.
    La primera comunicación telefónica, se dio en México en 1878, dos años después de que Alexander Graham Bell hiciera público su invento. Ese mismo año, Alfred Westrup trajo a México un modelo de aparato y fue contratado para instalar líneas para la policía capitalina; durante los dos años siguientes se instalaron en la ciudad de México los primeros teléfonos particulares. A partir de 1882 se establecieron varias compañías privadas , que instalaron teléfonos en varias ciudades, extendiéndose luego la red telefónica en 1897, cuando se inicio el servicio publico de larga distancia.
    En lo referente a las fuentes de energía , el porfiriato coincidió con los primeros pasos del empleo en México de la electricidad. Al incrementarse la demanda de energía por el desarrollo económico, una de las principales fuentes de energía fue la generación de electricidad, a través de turbinas impulsadas por la fuerza de gravedad almacenada en los grandes depósitos de agua, aprovechando la orografía del territorio nacional, lo cual constituyo un factor favorable para la instalación de plantas hidroeléctricas. En la ciudad de San Luis Potosí se inaguró el primer alumbrado eléctrico en 1877; en el estado se Sinaloa se estableció la primera planta de energía eléctrica . No fue si no hasta marzo de 1883 cuando la ciudad de México pudo tener ese servicio de alumbrado sus principales calles; en el mismo año, Guadalajara y San Luis Potosí tuvieron instalaciones eléctricas.
    La luz eléctrica significó la disminución de los actos delictivos.
    Tanto el teléfono, como la electricidad y el telégrafo se consecionaron a empresas extranjeras, el porfirismo impulso estos novedosos inventos , que permitieron un mayor progreso económico; sus beneficios fueron solo para algunos sectores.
    El motor de la combustión interna y la introducción del automóvil.- El motor de la combustión interna se inventó a fines del siglo XIX y tuvo muchas aplicaciones en la industria, pero una de las más populares fue en los automóviles movidos a base de gasolina.
    En México se importaron automóviles durante el porfiriato; no se ensamblaron, ni fabricaron en el país , pero los ricos hacendados y políticos pudieron importar autos modelo “T” y pronto comenzaron a circular junto con las carretelas y tranvías de militas que recorrían el centro de la ciudad de México.
    El petróleo fue otra fuente de energía que empezó a utilizarse debido al descubrimiento de unos yacimientos. El norteamericano Edward L. Doheny y el ingles Weetman D. Pearson fueron los primeros en buscar yacimientos y explotarlos. Porfirio Díaz concedio facilidades para la explotación del petróleo, pues quería sustituir el carbón por este energético. Al principio , las explotaciones se hicieron sobre todo en costas, sin una planificación adecuada. Uno de los iniciadores fueron, hechos por Adolph Autrey , un estadounidense naturalizado mexicano que en 1875 instalo una refinería rudimentaria y comenzó a producir aceite iluminante debido a que encontró un yacimiento de petróleo en Veracruz.
    Estos avances tecnológicos permitieron que, además de otros factores políticos y económicos, México entrara de forma decisiva en el proceso de industrialización moderna, e ingresara al ámbito del comercio internacional.
    El comercio y la industria
    Durante el porfiriato el comercio tuvo un notable crecimiento, debido en gran parte a la expansión del sistema ferroviario y también a la nueva reglamentación del gobierno que favoreció al comercio suprimiendo las alcabalas que cobraban los gobiernos estatales obstaculizando con ello la libre circulación por el territorio nacional.
    Estos factores favorecieron en principio el comercio interior , pero a medida que aumentaban las inversiones extranjeras , se hizo más notoria la tendencia del gobierno a estimular en mayor proporción las relaciones comerciales con el exterior , es decir, al sector explotador. De acuerdo con las características del modelo de “crecimiento hacia fuera” que hizo depender a la economía mexicana de los capitales y tecnología de los extranjeros . En virtud de esa dependencia, el comercio estuvo orientado de manera fundamental a satisfacer las demandas de productos mineros y agropecuarios requeridos por el mercado internacional, los que en orden de importancia fueron:
    • Metales preciosos (plata y oro).
    • Henequén
    • Cobre
    • Caucho
    • Plomo
    • Ixtle
    • Garbanza
    • Chile
    • Pieles sin curtir
    • Maderas finas
    • Animales de tiro (de engorda)
    • Maderas de construcción
    • Bienes de consumo (café, frijol, vainilla, garbanzo y azúcar)
    Los bienes de consumo no representaban un alto porcentaje en el conjunto de las exportaciones sin embargo registraron registraron un gran periodo de crecimiento importante respecto a las de años anteriores
    Sobre las importaciones , la tendencia fue atraer del exterior productos de las industrias de transformación de los países capitalistas. En primer lugar estaban los artículos destinadas a producir otros bienes entre los que destacaron los materiales para construir como hierro, cemento y cal hidráulica ; equipos e instalaciones para las nuevas plantas industriales y para los ferrocarriles; materiales para la red telegráfica y telefónica; y material para los vehículos de tracción animal. En segundo lugar , se importaron los bienes de consumo de primera necesidad como textiles y alimentos, y los artículos de lujo como relojes, espejos, muebles y porcelanas.
    Como puede verse había una disparidad entre los productos de exportación y los de importación, pues mientras que los primeros eran fundamentalmente materias primas que abastecían a la industria extranjera de transformación , lo que México importaba eran precisamente los productos de esta industria , con la consecuencia de que no se diera en el país un desarrollo importante en la actividad industrial.
    En el sector industrial ocupo el primer lugar la minería , de gran importancia durante el porfiriato por que además de mantener la tradición de México como productor de plata, se dio un notable aumento de la producción de metales y sustancias minerales para uso industrial, y de la producción de combustibles, para el mercado externo. En segundo lugar estuvo la industria de transformación, que apenas empezó a desarrollarse a partir de 1895 , cuando se amplió la inversión extranjera en ese sector, además de iniciarse la participación del capital mexicano. Los productos fueron diversos:
    • Textiles
    • Papelería
    • Calzado
    • Alimentos
    • Vinos
    • Cerveza
    • Cigarros
    • Productos Químicos
    • Loza y vidrio
    • Cemento y sidelurgia
    Esta ultima industria creada a principios del siglo XX, fue de gran importancia , pues se estableció la primera planta en América Latina y hacia 


    Porfirio Díaz
    (José de la Cruz Porfirio Díaz; Oaxaca, 1830 - París, 1915) Militar y estadista mexicano que fue presidente de México. En 1845 comenzó sus estudios en el Seminario y posteriormente trabajó como profesor en el Instituto, como armero y como carpintero. Fue discípulo del liberal Benito Juárez, futuro presidente, quien impartía Derecho Civil en el Instituto de Ciencias.
    Cuando esta institución se clausuró por orden del presidente Santa Anna en 1854, Díaz inició su carrera política. En 1858 luchó contra los conservadores en la Guerra de la Reforma y tras ascender a general en 1861, luchó contra la intervención francesa. Fue jefe de brigada en Acultzingo en abril de 1862, participó en la batalla de Cinco de Mayo al lado de Ignacio Zaragoza, y en 1863 tomó parte en la defensa de Puebla.
    En esta misma localidad protagonizó poco después una brillante acción militar, cuando realizó un asalto sangriento y rápido contra sus enemigos de esta ciudad, que se refugiaron en los cerros de Loreto y Guadalupe. Sin perder tiempo, avanzó hacia la Capital de la República y la tomó el 2 de abril de 1867, hecho que fue de gran trascendencia militar pues adelantó la caída del Imperio de Maximiliano y el triunfo de Juárez.

    Porfirio Díaz
    Designado candidato a la presidencia por el Partido Progresista, fue derrotado por Juárez y a la muerte de éste, en 1872, se sublevó contra el sucesor Lerdo de Tejada. En noviembre del año anterior había lanzado el llamado "Plan de la Noria", en el que se pronunciaba contra el reeleccionismo y el poder personal y, a favor de la Constitución de 1857 y de la libertad electoral. Por fin, en 1876 consiguió expulsar a Lerdo, y accedió a la Presidencia. En 1880 la Cámara lo declaró Presidente Constitucional.
    Posteriormente, se hizo reelegir; tomó posesión del cargo de nuevo el 1 de diciembre de 1884, y tres años más tarde publicó una enmienda, que fue aprobada por el Congreso, al artículo 78 de la Constitución, la cual le acreditaba para una nueva reelección; en 1890 publicó una nueva reforma al anterior artículo para hacer posible la reelección indefinida, todo lo cual le permitió permanecer en el poder hasta 1910. Antes de “perfeccionar” este sistema ordenó la eliminación de todos los adversarios políticos posibles, y la prensa fue sometida o perseguida cuando intentaba mantenerse independiente. El pueblo mexicano estaba hastiado del desorden y la guerra, y Díaz se propuso imponer la paz a cualquier coste, pero México no contaba con fondos ni tenía capacidad crediticia porque no había pagado sus deudas con puntualidad, así que había que atraer capital extranjero; el problema era que nadie invertiría en México si no había estabilidad y paz.
    Con una política de mano dura, Porfirio Díaz trató de eliminar las diferencias de opiniones sobre asuntos de política, y se dedicó a mejorar el funcionamiento del gobierno. "Poca política y mucha administración" era el lema de ese tiempo. La paz no fue total, pero Díaz consiguió mantener el orden mediante el uso de la fuerza pública. Policías y soldados persiguieron lo mismo a los bandoleros que a los opositores. Con una política de orden, aumentó la demanda de trabajo y se hizo posible el desarrollo económico, pues el país contaba con recursos y los empresarios podían obtener buenas ganancias.
    Sin embargo, con el paso del tiempo se hizo evidente que la prosperidad era sólo para unos pocos, creció el descontento por la miseria en que vivía la mayoría de la gente y grandes sectores sociales tomaron conciencia de que Díaz llevaba demasiado tiempo en el poder. Cada vez fue más difícil mantener el orden. En los últimos años del Porfiriato se vivía en un clima de represión, en el cual la fuerza de las armas se utilizó con violencia creciente. De ello dan muestra la torpeza con que se negociaron y la dureza con que se reprimieron las huelgas de Cananea (1906), en Sonora, y de Río Blanco (1907) en Veracruz, así como la manera en que se persiguió a los periodistas que criticaban al régimen y a cualquiera que manifestara una opinión que no fuera la oficial.
    Durante el largo tiempo en que gobernó Díaz se realizaron obras importantes en varios puertos, y se tendieron 20.000 kilómetros de vías férreas. Las líneas de ferrocarril se trazaron hacia los puertos más importantes y hacia la frontera con los Estados Unidos de América para facilitar el intercambio comercial. También sirvieron para facilitar la circulación de productos entre distintas regiones de México, y como medio de control político y militar. El correo y los telégrafos se extendieron por buena parte del territorio nacional. Se fundaron algunos bancos, se organizaron las finanzas del gobierno, se regularizó el cobro de impuestos y, poco a poco, se fueron pagando las deudas. La agricultura progresó espectacularmente en Yucatán, en Morelos y en La Laguna, con vastas producciones de henequén, caña de azúcar y algodón.
    México tuvo un crecimiento económico nunca visto, pero, como poca gente tenía dinero para invertir o podía conseguirlo prestado, el desarrollo sólo favoreció a unos cuantos mexicanos y a los extranjeros. La desigualdad entre los muy ricos, que eran muy pocos, y los muy pobres, que eran muchísimos, abrió una profunda brecha en la sociedad mexicana. Se formaron enormes latifundios, los indígenas perdieron muchas tierras, y la mayor parte de los habitantes del campo tuvieron que ocuparse como peones en las haciendas.
    Con todo, se hicieron grandes esfuerzos por extender la educación pública, lo que permitió que se educaran más niños; cada vez más mexicanos pudieron seguir estudios superiores y se empezó a formar en todo el país una clase media de profesionales y empleados públicos. Se enriqueció la vida cultural con nuevos periódicos, revistas y libros escritos e impresos en México, se multiplicaron los caminos, puentes, edificios y escuelas, los teatros presentaban compañías y actores europeos, y se extendió el cinematógrafo. La vida intelectual tuvo hitos importantes. Un grupo de historiadores publicó “México a través de los siglos” y otro “México y su evolución social”. Justo Sierra inauguró la Universidad Nacional. José María Velasco plasmó en cuadros maravillosos el esplendor del paisaje mexicano; Saturnino Herrán pintó una impresionante serie de cuadros con gente del pueblo y con alegorías a la mexicanidad y José Guadalupe logró vigorosos grabados con escenas de la vida diaria.





    Miguel Hidalgo
    (Miguel Hidalgo y Costilla; San Diego Corralejo, Guanajuato, 1753 - Chihuahua, 1811) Patriota mexicano conocido también con el sobrenombre de El cura Hidalgo. Considerado como el padre de la patria mexicana, fue el iniciador de la lucha por la independencia.

    Miguel Hidalgo
    Hijo segundo de don Cristóbal Hidalgo y Costilla, administrador de la hacienda de San Diego Corralejo, y de doña Ana María Gallaga Mandarte, tuvo tres hermanos. A los 12 años marchó a la ciudad mexicana de Valladolid (actual Morelia), donde realizó sus estudios en el Colegio de San Nicolás. Ya bachiller en 1770, marchó a al ciudad de México para cursar estudios superiores.
    En 1773 se graduó como bachiller en filosofía y teología, y obtuvo por oposición una cátedra en el mismo Colegio de San Nicolás. Durante los años siguientes realizó una brillante carrera académica que culminó en 1790, cuando fue nombrado rector del Colegio de San Nicolás. En 1778 fue ordenado sacerdote; al recibir las órdenes sagradas ocupó varias parroquias, hasta que a la muerte de su hermano Joaquín, en 1803, lo sustituyó como cura de Dolores, en Guanajuato.
    Hombre muy culto y profundo conocedor de las ideas de la Ilustración, las puso en práctica entre sus feligreses, en su mayoría indígenas, en el intento de mejorar sus condiciones económicas y de vida. Para ello les enseñó a cultivar viñedos, criar abejas y dirigir pequeñas industrias, lo que le valió el apoyo incondicional de sus feligreses.
    En 1808, la invasión a España por las tropas napoleónicas y la consiguiente deposición de su monarca Carlos IV, y de su hijo Fernando VII, generaron gran oposición tanto en España como en América. Surgieron entonces numerosos grupos de intelectuales que discutían en torno a los problemas de la soberanía y la forma de gobernarse. En 1809 Hidalgo se unió a una de esas sociedades secretas, formada en Valladolid, cuyo fin era reunir un congreso para gobernar el Virreinato de Nueva España en nombre del rey Fernando VII, que en ese momento se encontraba preso de Napoleón, y en último caso lograr la independencia.
    Los conjurados planeaban levantarse en armas contra el virrey de Nueva España el primero de octubre de 1810, pero fueron descubiertos a mediados de septiembre. Hidalgo y algunos otros conspiradores lograron ponerse a salvo gracias al aviso de Josefa Ortiz de Domínguez y se trasladaron a Querétaro, donde Hidalgo se reunió con Ignacio Allende.
    El 16 de septiembre de 1810, Hidalgo enarboló un estandarte con la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de México, en el que se podía leer: "Viva la religión. Viva nuestra madre Santísima de Guadalupe. Viva Fernando VII. Viva la América y muera el mal gobierno". Hidalgo lanzaba así el llamado Grito de Dolores, que supuso el inicio de la revuelta; junto con Allende, consiguió reunir un ejército formado por más de 40.000 miembros.

    Miguel Hidalgo en una pintura mural de Juan O'Gorman
    El 21 de septiembre, el ejército de Hidalgo y Allende capturó Celaya, por lo que Hidalgo fue nombrado capitán general del Ejército Libertador e Ignacio Allende fue ascendido a teniente general. El obispo electo de Michoacán publicó un edicto el 24 de septiembre en el que eran excomulgados Hidalgo, Allende, Aldama y Abasolo. Seguidamente tomó las ciudades de Salamanca, Irapuato y Silao, hasta llegar a Guanajuato.
    El 17 de noviembre Hidalgo se encaminó hacia Valladolid con siete mil hombres de caballería y doscientos cuarenta infantes, todos mal armados, entrando el 26 en Guadalajara, pero no logró llegar a la ciudad de México. En Guadalajara, Hidalgo expidió una declaración de independencia y formó un gobierno provisional; además decretó la abolición de la esclavitud, la supresión de los tributos pagados por los indígenas a la Corona y la restitución de las tierras usurpadas por las haciendas. A finales de año había perdido ya Guanajuato y Valladolid.
    El 11 de enero de 1811 fue derrotado cerca de Guadalajara por un contingente de soldados realistas. Hidalgo huyó hacia Aguascalientes y Zacatecas, con la intención de llegar a Estados Unidos para buscar apoyos a su causa, pero fue traicionado por Ignacio Elizondo y capturado en las Norias de Acatita de Baján el 21 de mayo de 1811. Conducido a Chihuahua, Hidalgo fue juzgado en consejo de guerra y condenado a muerte. Lo degradaron como sacerdote y lo fusilaron en la mañana del 30 de julio de 1811. Su cabeza, junto con la de Allende y otros insurgentes, se exhibió como castigo en la alhóndiga de Granaditas de Guanajuato.